martes, 2 de noviembre de 2010

No hay muerto malo ni niño feo‏

¡Ha muerto un cobarde!
Ha muerto quien, simpatizando con los terroristas Montoneros, cuando las cosas se pusieron “feas”, huyó al sur del país. A su natal Santa Cruz.
¡Ha muerto un miedoso!
Ha muerto quien siendo abogado, fue incapaz de presentar un solo pedido de habeas corpus en defensa de perseguidos por la “dictadura militar”.
¡Ha muerto un avaro!
Ha muerto quien se enriqueció esquilmando a deudores bancarios, haciendo uso y abuso de la Circular 1.050.
¡Ha muerto un enemigo de la democracia!
Ha muerto quien violó e hizo violar la Constitución Nacional.
¡Ha muerto un mercader de la muerte!
Ha muerte quien usó a los muertos y desaparecidos para contener mediante indemnizaciones y subsidios, a la izquierda mas violenta.
¡Ha muerto un falseador de la historia!
Ha muerto quien obligó a los medios a ocultar una parte de la historia reciente.
¡Ha muerto un enemigo de la Iglesia Católica!
Ha muerto quien atacó a la Iglesia Católica y a los valores que ella defiende.
¡Ha muerto un delincuente!
Ha muerto un acusado de infinidad de delitos, apañado por jueces timoratos o cómplices

Es triste la muerte de un ser humano. Pero mas triste es que haya muerto impune. Que haya muerto sin pagar sus delitos y sin pagar el daño que le hizo a la Patria.

Ahora debe enfrentar la bondadosa JUSTICIA DIVINA.

Que Dios se apiade de su alma

Orlando Agustín Gauna
http://orlando-gauna.blogspot.com/

1 comentario:

Gabriel Marcelo dijo...

Según el comentario expresado por el Sr. Orlando Agustín Gauna, murió una persona que permitió, favoreció e impulsó una cantidad incalculable de atrocidades: violando la constitución, la iglesia católica, con el ostentoso cargo de “mercader de la muerte”.

Señor Orlando, lo que me parece inexplicable, fuera de toda lógica, es que al mismo Dios que permitió todas éstas atrocidades, usted le pida que salve su alma, ésto no suena muy coherente, quién permite tanto daño y dolor, podría salvar a alguien????.

Sr. Orlando, con todo respeto, para emitir una opinión pública, lo primero que tenemos que tener es conocimiento, capacidad de análisis e independencia de pensamiento, si en el análisis hecho, fallamos en uno de éstos requisitos, la conclusión final seguramente será errada.

Soy un argentino que vive en el extranjero, gracias a gobernantes como Kirchner, y le puedo asegurar que no poseo ideología política alguna, y es porque no tengo miedo a ser libre, todo lo que coarte la libertad no me parece bueno, sea la religión o la política.

Gabriel Marcelo