domingo, 27 de julio de 2008

¿Dónde están los que querían la ratificación de la resolución 125?

El vicepresidente rechazó la ratificación de la resolución 125 y el país fue una fiesta.
Los únicos que hasta ahora parecen no haberse dado cuenta de este júbilo son la presidente, su marido, el gabinete nacional, los diputados y senadores kirchneristas, los piqueteros oficialistas, Hebe de Bonafini, los obsecuentes de siempre como Jorge Capitanich y José Alperovich, los líderes de la CGT y algunos pocos revoltosos que fueron enviados desde Buenos Aires a escrachar la vivienda de Julio Cobos en Mendoza.Si hasta algunos legisladores oficialistas, como Rossi o Pampuro, no están de acuerdo en llamar traidor al vicepresidente.¿Y Scioli? "Con el hambre no se jode", pronunció hace unos días. Ahora pide la autocrítica de la presidente. Este sí que es un veleta.¿Dónde están, entonces, los millones de personas que apoyan las retenciones confiscatorias que intentaba imponer la dupla presidencial? ¿Son los "humildes" que el último fin de semana empapelaron Buenos Aires con afiches pidiendo por Cristina? Llama la atención que sean "los más humildes" los que gastan en imprimir semejante cantidad de cartelería.Convengamos en que si se hubiera aprobado la 125, no sólo habrían habido cacerolazos en todo el país sino también miles de personas se habrían manifestado a lo largo y a lo ancho de la nación. No ocurrió a la inversa.¿Dónde están los que asistieron durante los últimos cuatro meses a los actos de Néstor y de Cristina Kirchner en Plaza de Mayo, Plaza Congreso, Parque Norte, Salta, San Juan y el estadio de Almagro, entre otros? Tal vez, en esta oportunidad no les pagaron.Es decir, durante 4 meses, el capricho y la soberbia de unos pocos encabezados por Néstor Kirchner detuvo un país, sembró odio y lo volvió más inseguro frente a los ojos internacionales. Muy lamentable.La historia juzgará a Cobos, pero también a los Kirchner.
Fuente: EL ESPACIO DE HERNAN HAINES

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Tenemos una matizada historia de adhesiones ejercida con buena o mala fe. Las tradiciones que se invocan son variadas. Sus reliquias pueden estar en la vitrina o en el alma. De Evita a Irigoyen y Juan B. Justo, de San Martín al Che, de Sarmiento a Walsh. Pelearse por monumentos es paleontología cívica. Se trata de pensar el país, una nueva política, gente honesta en el personal gubernamental, una política social y popular con transparencia presupuestaria, control de fondos públicos, auténtico ejercicio de los derechos humanos y eficientes investigaciones judiciales. Un cambio cultural en el Estado.

Fortinera dijo...

Esta korrupción gobernante integrada mayormente por guerrilleros del 70, no tiene el mas remoto interes en defender los intereses de la Patria, salvo de los bolsillos propios. La 125 era la idea que les dió Chavez para realizar una reforma agraria y dominar a los "insurgentes oligarcas chacareros, pequeños y medianos". Y les fracasó. Pensaron tener pocas manos dueñas de toda la tierra Argentina para sus pingües negociados, y les fracasó. Si la sociedad evoluciona, creo que los juzgará y a corto plazo, como "Traidores a la Patria" y "Criminales de lessa humanidad en los 70".

republica dijo...

Siguiendo el pensamiento de Fortinera agrego que hay puntos de convergencia entre la Argentina de los K y la Venezuela de Chávez:
Ambos países tienen la inflación más alta de América Latina y los dos hoy están entre la media docena de naciones que sufren la más alta del mundo; entre otros considerandos económicos que me llevaría mucha redacción quiero finalizar diciendo que esta situación se da cuando Venezuela tiene el precio más alto del petróleo en décadas y Argentina el más alto de la soja en el mismo período.Si 12 meses atrás, cuando el precio del petróleo estaba a 60 u$d, se hubiera planteado qué sucedería hoy con Chávez en el caso que llegara a 100 u$d, la respuesta lógica era que estaría más fuerte y no más débil en términos políticos; en Argentina parece darse el mismo proceso....si hace 12 meses se hubiera preguntado qué pasaría hoy políticamente con el actual precio de la soja, la respuesta era que la Administración K estaría más fuerte y no más débil en términos políticos que en ese momento.
Los sectores medios son el eje de la oposición de Chávez y lo mismo está sucediendo con CFK: inflación, precios de los alimentos, controles de precio e impuestos a las exportaciones del agro han jugado un rol importante en las dificultades políticas que están enfrentando Chávez y CFK.
Ella tiene, hoy por hoy, muy poco tiempo de un viraje que reoriente el modelo argentino en dirección a políticas que se desarrollan en Chile, Brasil y Uruguay.
Pero hasta ahora NO parece dispuesta a utilizar este tiempo, que cada vez es menor!

Cato® dijo...

Estan pensando a que "riqueza" meter mano para "redistribuir"