lunes, 14 de julio de 2008

Aniquilar al campo, quedarse con nuestra tierra

El objetivo común entre el gobierno y el poder extranjero. Veinte años bastaron para desmantelar a un país. Ya nada queda por destruir, ya nada queda por robar, excepto por nuestra tierra...


El 25 de marzo de 2008, publicamos: "Con la nueva suba en las retenciones, se pretende hacer desaparecer a los trabajadores del campo, quedando solo los grandes productores. Un pequeño grupo de empresarios, que controlará millones de hectáreas. Existen más de 20 millones de hectáreas en propiedad de extranjeros que pronto controlarán gran porcentaje de la producción nacional. ¿Argentinos sin Argentina?"
Desde Menem hasta hoy, se aniquilaron las industrias (privatizaciones de empresas y recursos naturales del Estado), y se comenzó a desmantelar al transporte, la industria, la salud, ciencias, Fuerzas Armadas, etc. Se desprestigiaron a las instituciones básicas e históricas del Estado, la Iglesia, Fuerzas Armadas. Se ha bastardeado la cultura, la identidad nacional, la educación ha sido aniquilada.
Hoy en día no existe en la Argentina un sector productivo que aún no haya sido destruido, vendido o regalado. El campo es la excepción. Aún quedan pequeños y medianos productores de clase media-baja, con capacidad racional para saber que es lo que quiere, capaz de formar su opinión sin dejarse engañar por los medios masivos de comunicación. La suba en las retenciones a casi el 50% saturó su paciencia y demostró al gobierno que el manoseo constante ha llegado a un límite.
Todo lo que sucede, sucede por algo y nada es casualidad. El gobierno tiene un plan y lo pretenderá establecer bajo cualquier costo. Aniquilar al agro, dejando solo a los grandes terratenientes, nacionales o extranjeros para controlar la producción de todo el sector en manos de unos pocos. Esto suena muy peligroso, ya sabemos que genera la concentración de poder en manos de pocos. Pero es mucho más peligroso si se tiene en cuenta que en el año 2002 existían 7 millones de hectáreas fértiles en manos de extranjeros, y hoy ya son más de 20 millones.
Suena ilógico decir que Argentina es el granero del mundo, pero quizá en el día de mañana no pueda abastecer a su población, pues los argentinos seremos extranjeros en nuestra propia tierra, sin un orden jurídico, ni Fuerzas de seguridad capaces de mantenerlo.
Kirchner no contaba ni se imaginaba que el campo, haya provocado un gran apoyo popular, que sin ser del campo, comenzó a manifestarse, cansada de décadas de corrupción, mentiras, injusticia, inseguridad...
Por ello, el conflicto del campo, es mucho más que eso, y no se solucionará. Pues el gobierno no quiere paz, no quiere diálogo, el deseo es ganar y tener de rodillas a todo un pueblo. Saben muy bien que en 2011 ya no podrán ser reelegidos, nadie los votará y buscarán la forma de mantenerse en el poder, incluso con el uso de la fuerza.

1 comentario:

Fortinera dijo...

Es lo mismo que hicieron en Rusia los comunistas. Mataron a mansalva a la clase media y pequeña de los campesinos de Ucrania, para poder dominar a toda Rusia. No toleraban su libertad económica y el poder que esta les daba para tener libertad. Creo que acá, estos zurdos paridos por el de "la cola" no podrán hacerlo. Somos muchos más que ellos. No destruirán la idiosincracia Nacional. No pasarán.