martes, 29 de abril de 2008

Se lo llevan todo

Un grupo de pequeñas mafias, que entregan todo el patrimonio nacional, a cambio de una monedas. Entregan un país, ante el silencio de los medios de comunicación masivos, cómplices de la entrega. Pero los argentinos, no debemos permitirlo. Aeropuertos en el sur, petróleo y minerales regalados, entrega de territorio, pobreza, humillación, tiranía, censura, prepotencia, impunidad... Seguir leyendo.

1 comentario:

VERO dijo...

• El principal ataque al sistema democrático proviene del gobierno nacional, que con superpoderes otorgado por sus legisladores, manejan a su antojo el presupuesto nacional y la recaudación de todas las retenciones a la exportación (a los cereales, la carne, el petróleo entre otras) y el impuesto al cheque, condicionando el desarrollo de las provincias y sus poblaciones y presionando a sus gobernantes. Decidiendo por ejemplo, construir el tren bala que serviría a un estrecho sector antes que reconstruir una red ferroviaria federal, que integrada a un modelo multimodal de transporte, baje el costo de los fletes para los productores y alivie nuestras rutas de la enorme cantidad de camiones que las ocupan. Pero eso y todos los temas trascendentales para nuestra Argentina no se pueden debatir en ningún ámbito institucional, solamente denunciarlo por los medios de comunicación; por eso es legítima toda lucha que se realice para cambiar este autoritarismo.

• Otro ataque a la democracia, al federalismo y a los verdaderos productores del campo, es tratarlos de idiotas útiles al servicio de los grandes grupos agro exportadores y no tener en cuenta o desconocer que la mayoría de las ciudades argentinas dependen de cómo les va a los chacareros, que allí viven e invierten. Los mismos dirigentes agropecuarios marcaron la diferencia entre los que concentran la tierra y las ganancias del actual modelo y los que toda la vida se dedican a trabajar la tierra. Ninguno de ellos pidió la eliminación de las retenciones, sino una disminución de las mismas y planes de desarrollo que les permitan tener rentabilidad y previsibilidad en sus producciones, siempre hechas a riesgo y en condiciones muy diferentes según su ubicación geográfica.

• Hay muchas contradicciones entre lo que dice el gobierno nacional y lo que hace; por ejemplo: la verdad a medias de destinar las retenciones a subsidiar las producciones agropecuarias, cuando se demuestra que de 500 millones para ese fin, 200 fueron a manos de cinco de las grandes concentradoras de la renta que dicen cuestionar. ¿Las quieren limitar o son socios? Es un grave error o una gran falacia, poner como ejemplo los resultados de los grandes productores de la pampa húmeda como si eso sucediera con los chacareros de todo el país. Tampoco cuentan las campañas con pérdidas del agro, por factores climáticos, plagas o de caída de precios.

• No hay políticas de Estado para la producción agropecuaria. El gobierno dice querer defender las producciones de trigo, carne, leche, pero en casi cinco años no tiene ningún programa integral para esos rubros ni para las economías regionales como el algodón, los citrus, los pescadores, los fruticultores, los horticultores, los arroceros, los viñateros y varias más. Y los pocos programas que anunciaron no los cumplieron. Esto permite, en casi todos los casos que saquen ventajas y aumenten sus beneficios quienes disponen de recursos económicos y financieros, provocando mayor concentración de la riqueza y aumentando la exclusión social de productores que malvenden sus tierras y emigran a probar suerte en las grandes ciudades

Fuente: Proyecto Sur